El poder, la junta ejecutiva y la simple pirámide en la selva…

•Agosto 4, 2009 • Dejar un comentario

El poder, jajaja….

-¡Con ejemplos, porfavor!

Ok, me refiero al clásico ejemplo visto en las peliculas de: “El Padrino”, es decir aquel individuo que de una u otra manera sube o avanza por una jerarquía o estructura organizada y que en su punto de mayor altura controla, ordena y toma las decisiones de toda la estructura en sí.

Por ejemplo, el poder de un dictador en alguna dictadura, o bien el poder de una máxima autoridad de alguna ideología religiosa.

Pero ahora, en síntesis, que posible definición o conjunto de propiedades tiene el individuo con ese llamado y codiciado término del poder?….

Podríamos decir que el individuo con poder cree hacer el bien a toda la colmena no importando los medios, no importando ejecutar a unas pocas o tal vez muchas abejas rebeldes, en una analogía burda con una reyna altamente organizada que controla un panal de abejas.

¿Qué se dice acerca de la típica frase “el poder corrompe”?… en cierta medida el individuo engrandecido de poder remplaza su propia individualidad y sus propios gustos, por la obsesión de mantener el poder y hacerlo más grande, pasando por alto los intereses individuales.

También se dice por el individuo, también puede ser un grupo, que contaba con el poder que al momento de perderlo todo en un análisis de consciencia y en la completa melancolía por su mente pasa la respuesta: “lo perdí todo por ambición, me deje corromper por el efímero poder”.

Regreso al hilo de ejemplos extremos, por ejemplo, el individuo “bueno” lleno de poder en vida y en muerte, el clásico ejemplo de la figura de Jesucristo. Perdón a los que sean sensibles a las cuestiones cristianas, simplemente me limito a hacer un divage de opinión.

Jesucristo en su figura de similitud muy similar a la de la esquizofrenia, pareciera intentar luchar contra la fe de un sólo Dios contradictorio, pero más alla, se lucha contra el propio Jesucristo interno y no necesariamente exteriorizado plenamente. Podríamos decir que vio la oportunidad de alcanzar la plenitud del Poder por medio del suicidio, una lástima que la colmena del cristianismo tuviera que sufrir tanto por ser llevada al extremo de la interpretación “literal” de buscar la crucifixión constante en vida “material”.

En fin, no somos teólogos, usamos el lenguaje como un mero pretexto para alcanzar la lucidez y dilucidar lo desconocido.

Por ejemplo, el padre con hijos pequeños, tiene el poder o la responsabilidad de la guía, del respaldo, en fin, de la educación de los hijos. Puede haber excesos, puede haber fallas, nadie enseña a ser un buen padre, no interesa, el poder o la responsabilidad existen por unos pocos cuantos años.

Regresando al punto de la definición podríamos decir que el poder se refiere a manejar personas, puede ser, una solamente, tal y como en una relación de pareja de dependencia, o puede ser una nación entera y sumamente radical llevada por el mismo satanizado Hitler.

Además podemos decir que para tener poder, se necesita mucha responsabilidad y muchas obligaciones, además, la fuerza empresarial nos postula en la experiencia que en la medida de lo posible es más conveniente repartir una silla de poder entre un conjunto reducido de más sillas de poder, es decir la tan llamada y anhelada “Executive Board”.

En fin, no quiero maldecir el concepto de poder, existe en muchos aspectos de nuestra compleja sociedad y ha jugado roles fundamentales a lo largo de las civilizaciones.

Sin embargo, el hombre consciente de su ser y de su entorno alcanza a vislumbrar, por una luz de brillo si ustedes lo desean, que el hombre es permitido por la naturaleza, ya no digamos por un Dios, y que la naturaleza es la provedora de recursos, en este sentido somos codependientes del entorno.

Bien podría suceder que el entorno mismo nos provea de más cuestiones que el simple y necesario alimento o techo de resguardo. Podríamos decir que el verdadero poder que mantiene al hombre no es el hombre mismo sino una alianza entre él mismo y su entorno.

Es muy cómodo pensar en la noción de libertad, al hombre le provee de entera satisfacción, sin embargo, la experiencia nos dicta que la naturaleza es “cruel” y que no cuenta con valores o principios antropomorfos.

Y no digo que los árboles o la selva tengan interés en dominar a todos los presidentes democráticos existentes, jajaja, me refiero a todo el conjunto del entorno, lo visible: el ecosistema, lo medio desconocido: las psiques, y además todo lo que no alcanzamos a percibir por ser seres humanos limitados en cuanto a percepción de la realidad se refiere.

Entonces a modo de conclusión por no contar con más información: me parece que el poder es muchas veces sobrestimado, sino, simplemente confundido con el hecho de querer controlar y nada más.

Y ya para finalizar, habría que decir que si somos lo suficientemente arrogantes o indiferentes para percibir un conglomerado social distribuido, en su mayoría, sobre una piramide social de dos dimensiones, entonces, deberíamos de ser lo suficientemente humildes para poder concebir la misma piramide pero en una mayor cantidad de dimensiones, aunque no seamos siquiera capaces de ver las otras 3 caras de la mencionada piramide en tan solo tres dimensiones.

¿Será lo anterior cuestión de fe?… queda a la consideración del prudente lector.

Suerte y Gracias.

Comportamientos: la niñez, el adulto, el hijo y el abuelo…

•Agosto 3, 2009 • Dejar un comentario

Debo admitir que los comportamientos humanos son algo extremadamente complejos, aparentemente en esta “tardía” edad del conocimiento, claro que hay cientos de autores intentando desenfrenadamente descifrar el enigma mental y a la par cientos de individuos que valientemente y sin intención rompen con las reglas y/o teorías del pensamiento.

Remitámonos a los ejemplos de la temprana edad, un niño, se comporta con ciertos esquemas mentales que parecieran ir en “hardwired” desde la concepción, por ejemplo, el juego, la envidia, el berrinche, la necedad, la pelea, etc…, comportamientos tal vez de autodefensa y de supervivencia heredados por medio de la evolución, y a la vez comportamientos que en la vida adulta cobran el disfraz de la inseguridad traducida en el clásico “error de juicio”.

¿Qué quiero decir?, ¿qué los comportamientos humanos son una gama mejorada y madurada de los comportamientos de la infancia?….. a mí no me parece tan fácil la cuestión que intentamos tratar.

Es innegable, el hecho de que la inmadurez es muy parecida al “berrinche” de la infancia, y sin embargo, el adulto que madura en esencia se comporta de una manera muy diferente, para los que llegan a ser padres, cuentan con la oportunidad de aprender de una nueva manera los comportamientos humanos, el de la crianza por ejemplo, y no digo que el hecho de procrear provea al padre de comportamientos de crianza ya por sí maduros, no es tan fácil la tarea del ser padre.

Sin embargo, el padre que aprende de los hijos para proveer de una mejor calidad de crianza, se comporta de maneras mucho más elaboradas en cuanto a comportamientos, actitudes y enseñanzas.

El padre consciente, ve en el hijo ciertos reflejos de él mismo, algo ciertamente maravilloso, y ya sea por aprendizaje del niño conciente o inconciente, o ya sea por información genética de alta calidad, o simple y llanamente un misterio más de la naturaleza, los hijos se crean como una transformación en miniatura y de procesos muy elaborados de los padres mismos.

Tal vez sea que con esta maravillosa prolongación de la especie, el hombre, al mirarse en un espejo de carne y hueso ante su propia creación, es que active mecanismos ocultos de pensamiento y se produzcan nuevos comportamientos de madurez y de reflexión ajenos a los primitivos primos de la niñez.

Se dice que la especie humana en promedio vive entre 60 a 80 años, justos los necesarios para poder observar, en algunos casos, hasta 3 generaciones. Podríamos seguir con la anterior línea de pensamiento y ver un salto análogo en la transformación de padre a abuelo en cuanto a comportamientos.

Y es que el abuelo ve al nieto, como al hijo en miniatura, es decir, la realidad se transforma en algo aún más complejo, de naturaleza fractálica, pero a la vez la vida misma se impregna de cierta coherencia tranquilizadora y de cierta naturalidad de paz fluida, se concibe la vida altamente caótica y compleja de una manera realmente alivianada.

El clásico ejemplo del abuelo lleno de amor y bien consentidor de los nietos, ferviente de contarles todo tipo de historias, cuentos y leyendas, llenas de detalles y maravillas aunque no necesariamente del todo verídicas, jeje, pero que guardan secretamente conocimientos, verdades y sabidurías, y que son sólo visibles para los ojos viejitos llenos de bondad, ingenio y profundidad, y que además van cargando con una gran bolsa personal de mañas y artimañas, aunque casi todas siempre bien logradas en cuanto a la intención de recibir la recompenza necesaria de afecto y de cariño.

En rápica conclusión, la vida en sus diferentes transformaciones: nacimiento, crecimiento, reproducción, maduración y muerte, va de la mano con sus propios mecanismos de activación y transformación de comportamientos y conductas; mientras mas vasta se la experiencia, habrá mayores comportamientos, mientras más estímulos tenga habrá más conductas, y de la misma manera con mejores experiencias, mejores comportamientos, y con mejores estímulos, mejores conductas.

Y ya para finalizar, la complejidad de la realidad dependerá del observador y no de la realidad por si misma.

Muchas gracias y buena suerte.

Los chismes celos!, y te cuento la historia:…

•Agosto 2, 2009 • Dejar un comentario

Una y otra vez, me surgen en la mente fragmentos de diálogos con alta cantidad de efusividad pero carentes de calidad psíquica, una a otra y va de regreso, fragmentos del estilo: “pero, tú qué hubieras hecho?”…. “lo encontre en la cama con la vieja esa!”, la intención dramática y el respaldo incondicional van implícitos, infinidad de diferentes tipos de historias del tipo: enojo y furia, celos en descontrol y locura momentánea, en este orden preciso.

Oigo clarito el caso del abogado: mi clienta sufrió de locura momentánea y disparo dos tiros certeros, al encontrar en lujo de adulterio al marido de 10 años de compromiso marital con la hermana de la acusada, por lo tanto exijo se remplaze la pena de muerte, por una pena mínima de un par de años en una clínica de rehabilitación por el daño psicológico que causo el terrible evento en la frágil mente de la mujer acusada, que naturalmente sufre como cualquier otra mujer por los celos justificables ante una infidelidad de tales proporciones.

Y se justifica de una u otra manera, con ejemplos, con vivencias, con parafernaleas, con mitos, etc…, todo para hacer creer, al ingenuo espectador varón, que los celos forman parte del repertorio de cualquier mujer normal, adulta, sana y profesionista.

Y bueno no digamos los casos en el género masculino, en México, tenían o siguen teniendo cabida en la acepción de machismo. Tachado en la actualidad como un defecto, afortunadamente cada vez más en desuso por las nuevas generaciones.

Es decir, los celos aparecen pareciera en los dos géneros aunque de manera e intensidad distinta, me sobresalta a la vista el hecho de que en el sentido femenino sean considerados virtudes de mecanismos defensa.

Realmente qué es lo que provoca molestia, la infidelidad?, el sexo?, no será que el engaño es el que desata el malestar, es decir, se necesita confianza, se necesita compartir, se necesita afecto, y más ingredientes para llevar a cabo una relación, se involucran sentimientos, es normal, que haya indignación al recibir de premio un engaño, habría que saber canalizar de alguna buena manera la emoción del coraje, furia u odio. Todo esto me parece normal, lógico y hasta sano desde un punto de vista de liberación del ser, la conclusión pueda ser romper la relación o buscar algo diferente, dependerá del caso y de la gravedad.

Aquí todo va bien, dónde es que entran a jugar los celos, y es que son de una naturaleza tan ilógica, y rompo tajante con cualquier argumento que me diga: “es que no eres mujer”, eso sólo me reafirma más la creencia de que los celos van ligados con procesos biológicos y de índole evolutivos, y que forman parte de la quintaesencia de la mujer, a continuación muestro un escenario referente, a propósito de lo anterior.

Digamos, hipotéticamente, que en la antiguedad una mujer de las cavernas deseaba ser ella la mujer elegida en conseguir la mejor descendencia por puro instinto femenino, entonces, imagino, debió existir una lucha constante por atraer a los hombres, venidos de las cavernas, y no sólo eso, de acaparar la mayor cantidad de mejores hombres, los más aptos y los más fuertes, para poder con todo esto felizmente procrear y cumplir así los mandatos o expectativas del instinto femenino, nuevamente de creación y transformación dentro de las oscuras cavernas. Ya no digamos del instinto altamente protector de celo de todo el proceso de gestación y de protección del nuevo crío logrado, ante condiciones sumamente precarias y de condición cavernícolas.

Es curioso que los celos como proceso de protección y autoprotección sigan vigentes por la misma comandanta evolución, y bien fácil podría ser que al activar el interruptor del celo, se activa además una sobrecarga de actividad altamente neuronal, capaz de proveer a la mujer de mayor capacidad cognitiva para la defensa del hombre y de sus genitales suertudos en cuestión.

Es decir, bien podría ser que los celos antecedan algún tipo de elevación psíquica y sobrestimulación de glándulas, de tipo momentáneo, que permea de mayor nivel de consciencia, de mejor capacidad hormonal, y de mejor suerte, para determinar acerca de las verdaderas intenciones de las supuestas rivales del mismo género, algo así como “montar en la armadura”.

Ante todo esto, es obvio que las mujeres, en su mayor totalidad, respalden el concepto del celo bien fundado, pero por supuesto ya que esto les proveerá de una cierta dosis de “iluminación temporal”, se producirán toda clase de endorfinas, adrenalina, etc.., y además se estará velando por los intereses de la mujer en cuestión, sino es que, de toda la humanidad en general.

En conclusión: “seamos altamente codependientes de manera natural al sentido del celo bien fundado y de funcionalidad evolutiva, todo esto se justifica con el único fin de lograr una mejor calidad de especie: una raza humana superior!”.

La intención, la emoción y las vibras..

•Agosto 1, 2009 • Dejar un comentario

¿Con qué intención nos dirijimos?, ¿qué emoción traemos?, y ¿qué vibra traes?

¿Qué tienen en común las 3 preguntas anteriores?, las 3 tienen en común que sitúan a un individuo en particular en un espacio de coordenadas en referencia con la comunicación, con el lenguaje y con el comportamiento.

Alguien podría decir, eso de la vibra no existe, y sin embargo es algo aceptado al menos dentro del mundo del lenguaje o no?

Yo me considero creyente del concepto de vibra, y no lo considero parte de una categoría emocional, podríamos pensar en la vibra, como un mecanismo de defensa o de regulación emocional, es decir, cierta vibra implica ciertas emociones y de la misma manera una emoción es controlada por cierto tipo de vibra.

Tal vez estoy siendo muy nebuloso en cuanto al término en cuestión, entonces, daré unos cuantos ejemplos, no me considero experto en el tema.

Por ejemplo, “una vibra pesada”, llego a un grupo social con la decisión de estar a la defensiva todo el tiempo, esta sería una clase de vibra bien definida, al estar a la defensiva, tendré una intención muy particular al contestar preguntas y al reaccionar a estímulos, y mis emociones cualesquiera pudieran ser apareceran escondidas o disfrazadas la mayor parte del tiempo. Se puede decir: “te cargas con una vibra bien de la burger!”.

Ok, ahora un ejemplo de “vibra alivianada”, tuve buen sexo liberador la noche anterior, y el día de hoy me reuno con un grupo de amigos, llego tranquilo y desinhibido, alegre y platicador, mis intenciones serán frescas y mis reacciones serán en una cierta medida naturales, de la misma manera mis emociones no se verán disfrazadas, al contrario serán transmitidas y hasta cierto punto contagiadas al resto de mis amigos. Se puede decir: “ey!, comparte de la vibra chida!”.

Al parecer el concepto de vibra, más allá de pertenecer a un reducido grupo de marginados: junkies, hippies, nacos o mugrosos, y más allá de parecer algo inventado y carente de substancia, es algo bien abstracto y bien concreto; nos habla acerca de modelos mentales por un lado y nos habla además de estructuras de dirección emocional y por implicación de comportamientos sociales.

La palabra existe, pero la complejidad que implica entenderla y las consecuencias de dar clases de manejo de vibra, al público en general, aún no son de parte de la agenda prioritaria de ninguna escuela privada, jejeje.

Por un lado, qué tenemos si nos presentamos frente al televisor, por poner un ejemplo burdo, en medio de la publicidad con la idea de: “todo es mentira” y con la vibra de: “odio el televisor”, pues casi instantáneamente saltaría a la vista la intención mercantilista, la intención manipuladora, la intención del tipo sanguijuela, y tal vez hasta podríamos descubrir el lenguaje subliminal. En conclusión seríamos una “target audience” con mala disposición, jejeje.

Otro ejemplo, nos sentamos junto con la pareja, con la idea de: “voy a manipular” y con la vibra de: “amor y romanticismo”, y puede suceder que surta efecto la dosis y que se consiga el objetivo, pero también pueda suceder que la otra persona se de cuenta y una de dos, se enfurece ó se sube al mismo avión y juega la misma carta. En conclusión una pareja no es un televisor con control remoto.

Es peligroso el uso de ciertas vibras, ya que direccionadas mal y en abuso de ellas, se accionan los mecanismos de: “te lo dije”.

Sin embargo, hay una vibra bella, la vibra del amor, esta vibra es capaz de muchas cosas, debo aclarar además, que el funcionamiento de la vibra es perezosa, uno tiene que invocar el estado constantemente, tal vez por eso es que así fue bautizado el término, es decir, uno simula la vibra de una cuerda, mientras uno este tocando las cuerdas del arpa, las cuerdas vibrarán, al dejar de tocar las cuerdas del arpa, las cuerdas dejarán de vibrar, así de fácil.

Entonces otra diferencia entre vibra y emoción, la emoción es espontánea, casi siempre, y además de corta duración, otra vez casi siempre, en cambio la vibra es un instrumento más consciente de control y la duración depende del artista.

Nada más como anexo al pie de la página, las mujeres desde el olvido han manejado el mundo emocional por no decir el mundo sentimental, es obvio, ellas han sido siempre el sexo fuerte. No me considero misógino, ni tampoco feminista, pero me parece que es tiempo de que el hombre considere cuestiones de control, dirección y construcción de emociones, sentimientos e intenciones, desde un punto de vista formal y neutro, bueno eso si es que quiere en algún momento tener igualdad de “poder” en cuanto a formar parte de la toma de decisiones de nuestra efímera realidad, claro, con la debida gran responsabilidad que esto implicaría.

Sin más, dejo una conclusión de superación.

Antes de pensar o interpretar las intenciones de alguien en forma robótica y totalitaria, piensen mínimamente en las emociones humanas que van detrás, y mejor aún, si es que pueden lograrlo, sientan la vibra que se lleva o que se carga en ese instante determinado, y será sólo entonces, y es una simple opinión, que existirá una mejor comunicación, una mejor relación, una mejor interacción y en conclusión menor grado de frustración y por ende menor grado de ansiedad.

Suerte y gracias.

El amor, la incondición y las galaxias…

•Julio 31, 2009 • Dejar un comentario

Referían a mí por el significado de la sencillita palabra del amor, y aunque he trabajado a lo largo de mi vida por darle de una cierta coherencia al concepto anterior, sigue eludiendo una definición fácil de explicar por parte de este humilde servidor de opinión.

Podría empezar por desglosar el término en sus diferentes vertientes: amor a la madre, amor a la patria, amor a un amigo, etc, pero no lo haré, en vez me remitiré a dar un esbozo de un concepto de mayor trascendencia para mi persona, el concepto de “amor incondicional”.

Entonces, empecemos, por la primer parte: ¿qué es amor?, tendré forzosamente que utilizar medios poéticos para por medio de los límites del lenguaje y la razón, dar a vista intrincada mi opinión al respecto.

Amor, es tiempo que lo sepas,
ya que es justo ahora que lo sé,
que contigo yo he llegado a ser,
tan profundo en la calma del amor.

No es un verso con rima debo aceptar, pero sintetiza el instante efímero del despertar de la pesadilla del no amar, para amanecer a la vista de una estrella fluorescente que brilla más que el mismo sol, y la cual permanece oculta a los ojos de los demás.

Se cita: “el amor es ciego”, y se responde: “el rey ha tomado agua del pozo y se ha vuelto loco”, en conclusión el amor es subjetivo a quien lo ve por dentro brillar.

Definitivamente, el amor, es una de las fuerzas o energías de mayor conexión y de mayor creación que posee el ser humano, y definitivamente el amor se lleva a cabo entre 2, o más si es que llegan a ser muy open mind, extremadamente maduros o de alguna otra galaxia, jejeje.

El amor no correspondido es una tristeza, sin lugar a dudas, pero es algo por lo que hay que transcurrir para después de superar el tropiezo poder exclamar: “ahora sé que el querer va y viene”, y cuando uno menos lo espera es que se alinean los astros, los magos e ilusionistas adoptan contorsiones y posiciones de cabeza, el efecto mariposa se desenvuelve, y luego después de toda una maquinaria de causas y efectos kármicos es que llega a uno, llega al otro, y con todo esto después de cierto tiempo algo ocurre de cierta semejanza al nacimiento y uno se adentra en el país de Alicia, en la dimensión desconocida, o en el estupor de la locura en pareja que finalmente es el amor correspondido.

Continuando con el discurso, falta la segunda parte: lo incondicional en términos del amor, la parte más difícil de llevar a cabo por parte de nuestras sociedades flagrantes, autopunitivas, llenas de terrores y miedos.

Es decir, ¿cómo lo voy a seguir amando si él, blah, blah,…., preguntas que siguen este esquema deberían preguntar primero: en realidad, ¿verdaderamente lo amaba?

Justo en el momento de la ruptura uno es que se vuelve realmente loco, jejeje…… surgen los prejuicios, los defectos, toda una serie de mecanismos de defensa, es como quitar la venda de los ojos del supuesto loco enamorado.

Pero como todo en la vida, hay que superar lo trágico, desafiar los retos y avanzar a lo desconocido.

Lo incondicional va justo con pegado con el desapego, si a pesar de los defectos, diferencias o reflejos, y es que todos tenemos miedos, si a pesar de las vecinas y los mercados sobre ruedas uno es capaz de recapitular y decir: realmente lo amé!, y peor aún, decir: y es un amor que perdura ante todo lo existente!, entonces bingo!, lo que tenemos ante nosotros es el verdadero de los verdaderos amores, jejeje, tenemos: “amor incondicional”.

Y justo como el amor, el amor incondicional no se puede obligar, simplemente viene flotando desde lo más profundo y en un instante emerge a la superficie, se hace visible.

Entonces como en la primer parte, me doy el lujo de hacer un verso de la definición completa, espero y no caer ante la ridiculez, jejeje

Y yacía inerte completamente desnudo,
y fue temblando y vibrando en mi interior,
era una emoción de entera satisfacción,
surgió, se levanto, y a lo alto dijo: eres tú.

Sí, lo se es un verso un tanto ególatra, un tanto escena de alien 4, jejeje….. pero es lo que surgió, pido perdón para los que escriben profesionalmente.

Ya nada más para concluir, el amor, es posible pero no se puede comprar, y el amor incondicional es algo que traspasa los límites de lo posible pero aún así es algo de la más alta calidad de sublimar al ser humano.

Y por último otro verso:

Buscando yo moría,
luchando yo vivía,
trabajando yo era querido,
olvidando yo era odiado,
perdiendo yo quise,
queriendo yo amé,
ganando fuí amado,
y amando seré escuchado.
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Muchas gracias y buena suerte.