¿Y tú de cuál calzas contra las emplazas públicas?

¿Y tú de qué generación eres?, me preguntaban “cordialmente” hace poco.

Definitivamente no de la tuya, respondí en un ataque violento de reciclaje de frases ya prediseñadas.

Después del incidente sin importancia, quedaron flotando las ideas, no soy de la generación de Michael Jackson, es decir, cuando era niño existía pero ahora que soy adulto no me interesa su sepelio en lo más mínimo.

Soy de una generación después de las Practical Jokes, o amedramientos psicológicos de diversión casi original.

Una generación alternativa o una generación X, alternativa por el desgano a ver a los demás como irrelevantes y reemplazables, y una X por servir de carnada humorística a las anteriores generaciones.

¿A cuál grado de violencia generacional perteneces?, me parece una pregunta más original.

Yo respondería fácil, a la que te sirve como pañuelo de sensación de irremplazabilidad imbécil!.

¿Cuál fue la generación que empezó con la violencia diaria y cotidiana?, sería una muy buena pregunta.

Soy de la generación que no sigue estándares o formas de control: lo sentimos pero sus amenazas aunque parezcan originales y/o creativas no nos motivan ni en la más mínima puntita, mejor suerte para la próxima, aunque la muerte perecedera sea la resolución de las partes, a jugar al esclavo psicológico a otro mundo o mejor vida generacional, gracias pero no muchas gracias.

De la generación, si te la sabes es porque ya te la hicieron, jajaja, o mejor aún de la generación que al “sabérsela” lo que se decide es ignorar a los “grandes sabios” y buscar la verdadera sabiduría: la violencia es un impedimento para la vida y para el verdadero progreso.

Mejor el odio a esas preñeces de intentos de amenazas que fingen amistad, cero, mejor no pertenecer a ningún club de protección y resguardo y procurar el autorespeto y el autoconocimiento.

Que se nos postula por las anteriores generaciones contemporáneas: si no eres de ningún bando, en tono de burlita irónica: “te van a matar”. Mejor gritar: ¡Pues ya estoy muerto, pinche cucaracha!, con la actitud desenfrenada del odio desmedido a la sociedad desmembrada, mejor a la actitud de complacencia de pagar por pertenecer a cualquier bando de completa decadencia.

Soy, de la generación, del respeto, y aunque parezcan contradictorias mis palabras es cierto, es lo único perecedero: es el respeto a uno mismo, lo más valioso que puede engendrar el individuo, y qué se requiere sufrir para lograr lo que digo, sin lugar a duda, y es con esto con lo que se hace más valioso el triunfo sobre el individuo anónimo.

Con el sufrimiento de arrancar miedos pero no con la complacencia o con la perdida del Yo dentro de una masa de “protección”, yo me refiero al sufrimiento de la soledad dentro de una sociedad, la soledad, jajaja, eso no es sufrir me dicen, jajaja, les contesto la soledad como una respuesta a la violencia generacional o decadencia de sociedad, no debe ser tomada como una soledad aislada al estilo ermitaño, sino como un combate constante y continuo del Yo como individuo único ante la perdida del respeto social.

Al final de cuentas, en qué se puede comparar una lucha por una “plaza pública” que vende protección a cambio de favores y/o narcóticos contra una verdadera Guerra de Estados.

Ustedes me dicen, que infeliz eres por no pertenecer a ningún bando, yo les digo que infelices son ustedes por creer en los bandos como irreemplazables o como entidades perecederas.

Todo se recicla aquí y allá, todo esta en movimiento, vivimos y nos manejamos dentro de un flujo y reflujo social, porqué creer en la protección como el primer y último recurso, mejor pensar en el presente, en los mañanas próximos y en los cambios verdaderos, primero como individuo y luego ya dentro de alguna sociedad.

Soy parte de un Yo como individuo, miembro por extensión de la sociedad más no parte de ninguna degeneración a la que se me pueda incluir por llevar un patrón de conducta ya predestinado.

Y por último, decido ser Yo sólo, antes que Todos parejos, Suerte y Gracias.

~ por Artyck en Julio 12, 2009.

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